Agustín
nació de familia patricia en Trogir (Croacia) hacia el año
de 1260 y entró en la Orden aún adolescente.
En 1286 fue enviado a Paris a perfeccionar sus estudios, empezados
durante algunos años en Spalato. A su vuelta combatió
fervorosamente por la fe en Bosnia, donde entró en relación
con el ex-Maestro de la Orden Nicolás Boccasini, legado en
Hungría.
Cuando Nicolás Boccasini fue elegido Papa con el nombre de
Benedicto XI, eligió a Agustín como obispo de Zagreb
en 1303.
Fue pastor diligente, padre y defensor de los pobres contra
los poderosos y recorrió a pie muchos caminos visitando a su
grey. Tuvo por norma saludable de vida «la contemplación
asidua de los misterios divinos y la meditación de la muerte.»
Como santo Domingo, pasaba sus noches en oración, implorando
la divina misericordia. De san Agustín, su patrono, había
aprendido bien este principio: «Sabe el arte de vivir bien quien
conoce el de orar bien.» Surgidas dificultades por intrigas
y enfrentado con el rey Caroberto, Juan XXII lo trasladó en
1322 a la ciudad de Lucera (Italia) dando a la ciudad paz y serenidad
en un año de su trabajo pastoral.
Murió el día 3 de agosto de 1323 y su cuerpo se venera
en la catedral de Lucera. Inocencio XII confirmó su culto el
17 de julio de 1700.
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