Bienaventurado Jordán de Sajonia
1237
13 de febrero
Orígen
Jordán
de Sajonia, nace en el año de 1190: en el Castillo de Bochergue
en Sajonia- Alemania. Hijo de los condes de Ebersteins.
En 1210, a los 20 años lo envían a Francia, a estudiar
en la Universidad de Paris.
Allí estudia: Matemáticas, Literatura, Filosofía,
Derecho Canónico, Sagrada Escritura, Teología. Es un
joven muy piadoso e inteligente.
Año de 1219- Jordán tiene 29 años, es subdiácono
y bachiller en Teología.
En la Universidad se oye el bullicio alegre de los jóvenes
estudiantes: ven Jordán, llama a León, a Enrique, a
los demás compañeros; va a predicar el fundador de la
nueva Orden; dicen que es un Santo, lleno de luz y de fuego evangélico.
Todos acuden en tropel. Todos se quedan atentos, maravillados conmovidos.
Son jóvenes buenos, preparándose científicamente
en busca de un camino. Después de oirlo predicar varias veces,
los jóvenes piden confesarse con el, buscan su consejo, su
orientación. Jordán es uno de ellos. Cuando se confiesa,
Santo Domingo le aconseja, recibir el diaconado y continuar con su
vida de estudio y oración. Jordán sigue el consejo .
La Orden lo atrae muchísimo, pero no se decide a entrar en
ella.
Dios Nuestro Señor, va escribiendo el curso de la Historia.
Están frente así: el Fundador de la Orden de Predicadores
y su futuro Sucesor, continuador, y propagador. Domingo y Jordán.
Inseparables, para todo aquel que desee conocer los orígenes
de la Orden y su propagación.
Jordán Entra en la Orden de Predicadores
Pasado unos meses desde el encuentro entre Santo Domingo y Jordán,
llegó a Paris desde Bolonia, el Maestro Reginaldo de Orleans,
otra de las grandes figuras de la Orden reciente.
Conocido por sus alumnos como hombre de gran inteligencia y pulcritud
y elegancia en el vestir.
Hoy lo ven vestido con un hábito de tela muy pobre, predicando
a Cristo Crucificado, con palabras y obras; con tanto ardor y amor
que conmueve. Jordán oyéndolo, se conmueve, de tal manere
que siente ese último impulso que necesitaba para decidirse
a entrar en la Orden de Predicadores, llevando una vida de pobreza
extrema.
Conquistando para entrar a sus amigos: León y Enrique. La conquista
de estos amigos no fue nada fácil; a pesar de que eran jóvenes
muy piadosos, tuvo que insistir muchísimo para conseguirla.

Comienza su Vida en la Orden
Oigamos el relato de boca del mismo Jordán:
Al llegar el día en que con la imposición de la
ceniza, se recuerda a los fieles su origen y su retorno al polvo determinamos
nosotros como digno principio de penitencia, cumplir lo que habíamos
prometido al Señor, y llegando los tres juntos al Convento
de Santiago, mientras cantaban los frailes Immutemur habitu, nos colocamos
en medio de ellos de improviso, pero con oportunidad y despojándonos
del hombre viejo vestimos allí el nuevo; para que
lo que ellos cantaban fuese en nosotros una realidad.
Vida en Comunidad
Su
buen comportamiento, su inteligenci , su gran piedad, hacen que adquiera
excelente reputación en la Orden; esto lo comprueba el hecho
de ser enviado, junto con tres compañeros más al Primer
Capítulo General de la Orden a celebrarse en Bolonia en Mayo
de 1220; cuando solo llevaba dos meses en la Orden.
Allí le impusieron el cargo de enseñar Sagrada Escritura
a los frailes de Paris; de comentar el Evangelio de San Lucas del
que es estudioso y profundo conocedor , lo cual cumplió con
elocuencia y sabiduría.
Al año siguiente, 30 de Mayo de 1221 en la ciudad de Bolonia
se celebra el Segundo Capítulo General. Este será el
último Capítulo que contará con la presencia
viva de Santo Domingo.
En este Capítulo General, Jordán es designad: Provincial
de Lombardía.
Escribe el Beato Jordán: En el año de 1221
; en el Capitulo General en Bolonia me impusieron el oficio de prior
provincial de Lombardía ; cuando llevaba un año en la
Orden y las raices no habían ahondado lo suficiente me pusieron
a gobernar a los demás , siendo así que no había
aprendido a regir mi vida imperfecta.
Jordán se enteró de este nombramiento, a finales de
Junio, estando en Paris; al saberlo se puso en camino hacia Bolonia.
Lombardía
Le esperaba una gran tarea. Lombardía era entre las Provincias
recientemente establecidas, la más difícil de manejar;
con un ambiente hostil, las herejías cobraban terreno cada
día.
Bolonia sede de la Provincia, centro universitario a la altura de
Paris, se disputaba con esta ciudad el primer lugar de la cultura
en el mundo. Jordán sale para Bolonia con la ilusión
de encontrarse con Santo Domingo, hablar con él, pedir sus
consejos que tanto necesita. Al llegar a Bolonia se encuentra con
la triste y dolorosa noticia de la muerte del Santo Patriarca. Muerte
ocurrida el 6 de Agosto, dos meses y 6 días de haber celebrado
y presidido el Segundo Capítulo General de la Orden.
Llega Jordán al Convento de San Nicolás, encontrando
allí un foco de espiritualidad ,un hogar de estudio, que Reginaldo
de Orlean, había hecho florecer.
Jordán recibe lo sembrado por Domingo y Reginaldo. Los primeros
frailes llegaron a Bolonia en el año de1218 ; sufrieron mucho
para fundar a causa de su gran pobreza. [ Bto. Jordán:
Hasta que el abuelo de Diana de Andaló, noble doncella
boloñesa enamorada de la pobreza de los frailes predicadores,
a ruego de esta otorgó a los frailes, por acta notarial fechada
el 14 de Marzo de 1219, la Iglesia de San Nicolás de las Viñas
y sus dependencias. Los frailes antes de mudarse a San Nicolás,
vivían en la pobre casa de la Mascarella. El nuevo hogar de
los frailes estaba situado en la parte más elevada de la ciudad
, cerca de las Escuelas de Derecho. Al poco tiempo delegar Jordán
al convento, ordena se cante después de completas, la antífona
Salve Regina para pedir a la Santísima Virgen Maria,
proteja la vida y los trabajos de toda la Orden. Esta bella y piadosa
costumbre, se propagó en Lombardía y en toda la Orden.
Diana de Andaló, le había comunicado a Santo Domingo
su gran sueño: fundar un convento de monjas domincas, proyecto
que el santo acepta con agrado, naciendo en el el deseo de que se
haga lo más pronto posible.
Santo Domingo muere, la fundación del convento se hace cada
vez más lejana, la familia de Diana cada día se muestra
más renuente a su deseo de hacerse monja. La negativa es rotunda.
En estas circunstancias llega Jordán como encargado de la provincia;
Diana acude a él, pide su consejo, convirtiéndose Jordán
en su director espiritual, aconsejándole paciencia con sus
parientes.

Paris 1222
En el mes de Abril parte Jordán para Paris, para asistir al
Capítulo General que se celebrará el 22 de Mayo de 1222,
fiesta de Pentecostés.
Para este momento la Orden está dividida en Provincias gobernadas
por sus respectivos provinciales. Santo Domingo al morir dejó
una Orden solidamente establecida, con su Cuerpo Legislativo propio,
su disciplina regular en marcha, sus conventos poblados de frailes.
En este Capítulo General se encontraban reunidos los frailes
más antiguos y venerables, aquellos que desde el comienzo,
habían vivido con Santo Domingo. Se va a elegir el sucesor
del Santo Patriarca.
La elección como Maestro General de la Orden de Predicadores,
recayó por votación unánime en un joven novicio
de 32 años: Jordán de Sajonia. Cargo que desempeñó
hasta su muerte.
Pocos casos habrá, en que un novicio recién ingresado
se transforme en menos de 3 años en: Superior, Maestro General
de la Orden y Sucesor de su propio fundador. La Providencia lo dotó
de grandes cualidades que supo administrar y poner al servicio de
los demás. Con el nuevo nombramiento, se quedó algunos
meses en Paris. En Chartre fundó un convento; siendo esta su
primera fundación; un Hogar Universitario, refugio de estudiantes
emigrados de Paris.
Convento de Santa Inés
Ahora se requiere su presencia en muchos lugares.
Vuelve a Bolonia. Al llegar emprende la tarea de la fundación
del convento para monjas.
Después de grandes contratiempos y dificultades la diplomacia
de Jordán vence la resistencia de la familia de Diana . Pedro
de Andaló le otorga a su hija Diana el terreno para levantar
el Monasterio , que llevaría por nombre el de Santa Inés.
En el terreno adquirido, había una pequeña capillita
dedicada a Santa Inés; de allí el nombre del convento.
Al instalarse las monjas en el convento, para su formación
en la vida claustral, en la observancia que Santo Domingo enseñara
en San Sixto, enviaron de Roma 4 monjas a sor Cecilia - mas tarde
Beata Cecilia -. a quien el Santo había formado. Ahora le tocaba
a ella enseñar en el espíritu de el. De esa forma estaba
garantizada la formación de las nuevas monjas.
Siendo Jordán Director Espiritual de Diana y de otras monjas,
mantuvo con ellas correspondencias de sugerencias místicas
y observaciones practicas. Sus cartas revelan al director espiritual
y al escritor. Siendo esas cartas el legado mas antiguo de la literatura
mística alemana del siglo XIII. Gracias a esa correspondencia,
se conservan datos auténticos de sus 15 años como Maestro
General de la Orden, hasta que muere. Jordán fue el primero
que dio a la Dirección Espiritual, trascendencia de profesión
abnegada al servicio de los demás. Escribía en latin
casi clásico. Estaba muy por encima de su tiempo.
Fue un hagiógrafo veraz, comento lo que vio, conoció
y oyó de quienes tuvieron contacto directo con Santo Domingo
y sus compañeros.

Apostolado Itinerante
Jordan como sucesor de Santo Domingo recibe una Orden solidamente
establecida, con su Cuerpo Legislativo propio, su disciplina regular
en marcha, sus conventos poblados de fraile . Recibe también
la gran empresa por continuar: la Propagación Universal de
la Orden. Empresa que llevó a cabo con habilidad sorprendente
y con tesón heroico. Su vida como Maestro General de la Orden,
fue una vida de apostolado itinerante, fructífera y santa.
Fundó 240 conventos de hombres y de mujeres. Llevó su
apostolado a la Universidad. Predico a Jesucristo, lleno de profunda
santidad. Con su elocuencia, su fuerza de persuación, su simpatía,
atrajo a la Orden unos mil novicios: doctores, profesores, estudiantes,
maestros, estudiantes notables, diversos erúditos: - Alberto
Magno Hugo de San Caro - Pedro de Tarantasia Humberto
de Romans.
Con humildad supo eludir prudente y sabiamente toda la pompa del siglo
XIII, y los muchos honores que le brindaron.
Comenzó su vida itinerante: de Bolonia, parte para Venecia
con el fín de fundar el convento que había proyectado
fundar Santo Domingo.
De Venecia salió para Padua. Los primeros días en Padua,
fueron desalentadores, no veía entusiasmo en ninguno de los
que oian sus predicas; desconcertado escribe a las monjas de Santa
Inés, pidiendo recen mucho para que el Señor se
digne traerlos hacia sí en provecho de ellos, para gloria de
Dios y de la Iglesia y acrecentamiento de nuestra Orden Esto
lo escribe en el mes de Julio.
Muy pronto el desaliento que sentía, se convirtió en
gozo, cuando se incorporaron 10 novicios a la Orden; para el mes de
Agosto, se habían incorporado 33 más; así lo
confirma en sus cartas a la Beata Diana, dando gracias a Dios Nuestro
Señor, por permitir de esa forma que la Orden de Predicadores,
quedara arraigada en Padua. Entre los 10 primeros novicios que entraron
en la Orden en Padua , se encontraba un joven de 16 años, llamado
Alberto Magno, quien recibió el hábito de manos del
Maestro Jordán. De Padua continúa su viaje, llega a
Brescia, encontrando a la ciudad, invadida por el paludismo; contagiándose
el también, teniendo que quedarse, enfermo en la ciudad, y
desistir de su viaje a Bolonia.
Recuperado, llega a Milán, saliendo para Paris, antes de que
se cubran de nieve los caminos. Desea predicar el adviento a los estudiantes.
Dios lo ha dotado de la gracia de predicar con elocuencia y fervor.
Llegó a Paris, a principio de Noviembre, al Convento de Santiago,
donde pasa el invierno de 1223.
Este tiempo en Paris, lo emplea en una verdadera campaña de
predicación, conquistando 40 novicios para la Orden; muchos
de los conquistados, eran maestros, otros versados en ciencias. Entre
los conquistados figuran: Humberto de Romans, quien más tarde
fue Maestro General de la Orden, Hugo de San Caro, que fue cardenal.
En 1224, se encuentra en Bolonia, visitando los conventos recientemente
fundados.
De este itinerario pocos detalles se conocen.
Predica la Cuaresma a los estudiantes de Bolonia y el 18 de Mayo de
1225, preside el Capítulo General en la misma ciudad. Después
del Capítulo, sale para Alemania de visita a los conventos,
en compañía de su buen amigo fray Enrique de Colonia,
al llegar a la ciudad de Verona, en el mes de Julio, el Maestro Jordán
cae nuevamente enfermo, no pudiendo continuar el viaje, hasta mediados
de Agosto. En el mes de Septiembre, día de las Mercedes, llegó
a Magdeburgo, de allí a Colonia. Llegando a esta ciudad, más
o menos el 15 de Octubre. El 23 de Octubre, poco después de
Maitines, muere fray Enrique de Colonia en brazos de su amigo Jordán.
Se conocen todos los detalles de esta triste y sorpresiva muerte,
por las cartas bellísimas que el Maestro Jordán escribió
a las monjas de Santa Ines. De Colonia, muy triste por la muerte de
su buen amigo, viajó hacia Paris.
El 25 de Marzo, Gerardo de Frachet, profesaba, de manos de Jordán.
Frachet, seria más tarde el copilador y redactor de Vida de
los frailes. De Paris, Jordán, pasa por Alemania; llega a Bolonia,
donde predica la Cuaresma como es su costumbre y preside el Capítulo
General el 30 de Mayo de 1227.
El 18 de Marzo, había fallecido el papa Honorio III; el gran
amigo y benefactor de la Orden; lo sucede el Cardenal Hugolino, con
el nombre de Gregorio IX, quien sintió gran afecto y admiración
por Santo Domingo. Afecto que trasmitió a Jordán; quien
muchas veces fue su confesor.
Recordemos que fue el Cardenal Hugolino, quien presidió los
funerales del Santo Patriarca, y más tarde le concedería
los honores de la canonización.
La Orden heredó el afecto profesado al Santo; expidiendo unas
bulas favoreciéndolos en muchos aspectos y otorgándole
al Maestro Jordán el derecho de predicar en todo lugar.
Después de celebrarse el Capítulo General en Bolonia,
Jordán se dirige a Roma para ver al papa Gregorio IX y agradecerle
sus favores. El pontífice lo recibe paternalmente; muy confortado
sale Jordán de Roma, camino hacia Paris, llegando a esta ciudad
en la primera quincena de Diciembre.
La tarea que le espera es muy grande: concretar y organizar el Capítulo
Generalísimo a celebrarse el 14 de Mayo de 1228. En este Capítulo,
se establecieron 4 Provincias Nuevas; Dacia Polonia
Grecia Tierra Santa.
Organizó sistemáticamente los estudios y enseñanzas
de las Ciencias Sagradas. Conquistó una Cátedra de Teología
en la Universidad de Paris; Cátedra que laOrden confió
a fray Rolando de Cremona.
Para la Cuaresma de1229, Jordán se encuentra en Bolonia, quedándose
en la ciudad, hasta después del Capítulo General, luego
visita los conventos de Lombardía y Provenza. En Padua consigue
20 nuevos novicios. En Vercelli, 13 estudiantes ingresan a la Orden,
entre ellos los Maestros alemanes, Gualtero y Godescalco. De Vercelli
pasa a Génova, donde se embarca para Montpellier. Después
de un largo itinerario, de nuevo en Paris. Ahora su celo apostólico
lo lleva a pensar en los frailes de Inglaterra.
En el Capítulo General de 1221, se creó la Provincia
de Inglaterra. Desde muy poco tiempo de fundado el convento, regentaban
una Cátedra de Teología en la Universidad de Oxford.
El Maestro Jordán, llegó en Enero a Inglaterra; su gran
deseo, predicar la Cuaresma a los estudiantes de Oxford. No se sabe
de los que por ese tiempo ingresaron a la Orden, lo que sí
se sabe es de la floración de conventos en las ciudades de
Gran Bretaña y de Escocia.
De Gran Bretaña, Jordán pasa a Paris; estando en esta
ciudad, le da el hábito a uno de los Maestros de la Universidad
de Paris, llamado, Juan de San Gil, quien regentaba una Cátedra
de Teología cuando entró en la Orden. Con esta adquisición
eran ya dos cátedras, las que se acreditaban los Frailes Predicadores
en; esto lo la Universidad.
Jordán da gracias a Dios Nuestro Señor, porqué
sus frailes crecen en virtud y en santidad. Después de asistir
al Capítulo General, el 11 de Mayo de 1231, comienza de nuevo
su tarea principal: recorrer las ciudades, predicar a los estudiantes,
atraer novicios a la Orden; esto lo va haciendo en las ciudades de:
Modena Milán Vercelli Reggio .
En Milán, se enferma gravemente, quedándose allí
convalesciente, un tiempo largo.
Pensando en el Capítulo General que se celebraría en
Paris y sintiéndose un poco mejor intentó el viaje;
poco había andado, cuando recae gravemente, no pudiendo asistir
al Capítulo General de 1232 .
El 24 de Mayo de 1233, celebrándose en Bolonia el Capítulo
General, ocurría en la misma ciudad, la Traslación del
Santo Patriarca Domingo de Guzmán, a un digno sepulcro, merecido
por sus grandes y heroicas virtudes.
Después de las fiestas triunfantes, del traslado de los restos;
Jordán sale para Alemania, y de allí a Paris. Antes
de llegar a Paris, visita los conventos de diferentes ciudades. Asiste
al Capítulo de 1234 y al terminar sigue su vida itinerante.
Estando en Estrasburgo, recibe la noticia de la Canonización
de Santo Domingo. Regresa a Paris; durante su estancia en esta ciudad,
a pesar de las fiebres que no lo abandonan, desarrolla una actividad
intensa, teniendo como recompensa, conseguir 72 novicios entren a
la Orden; entre ellos podemos señalar a un joven de noble familia
alemana, llamado : Alberto de Falkenberg, quien al tomar el hábito,
cambió su nombre por el de Pedro de Tarantasia. Los frailes
se oponían a su entrada al convento, por que era muy jovencito.
Con buena visión, el Maestro Jordán lo admitió
en la Orden. Llegando a ser este jovencito, un buen fraile, se graduó
en Doctor en Teología, fue Provincial, Arzobispo de Lyón,
Cardenal de Ostia y papa con el nombre de Inocencio V.
Las fiebres, siguen atormentándolo, minando su salud. Por esta
época, pierde la visión de un ojo. Oigamos lo que él
le dice a sus frailes. Hermanos dad gracias a Dios porqué
he perdido ya un enemigo, pero rogad al Señor que el otro,
si a El le place y a mi me conviene, se digne conservarlo .
Enfermo como está, deja de asistir, por segunda vez y por la
misma causa, al Capítulo General en Bolonia, en el año1235.
Sin fuerzas , pero con espíritu fuerte, convoca a Capítulo
Generalísimo, que se celebraría en Paris el 18 de Mayo
de 1236. Por esta época la Provincia de Tierra Santa cuenta
con 18 conventos . En este Capítulo Se decide su visita a esos
conventos.

El Final
Jordán está extenuado, sin fuerzas para emprender el
viaje a Tierra Santa. Es un viaje largo, fatigante, pero nada lo hace
desistir. Le ilusiona visitar los Lugares Santos, sus conventos, conocer
y coversar con sus frailes. Saca fuerzas de donde no las tiene.
No se sabe cuando partió para Tierra Santa, lo que si se sabe
es que de regreso, se embarcó en Siria, rumbo a Nápoles,
donde pensaba predicar la Cuaresma a los estudiantes de la ciudad.
Una furiosa tempestad asaltó la nave, haciéndola naufragar,
el 13 de Febrero de 1237.
Pereciendo el Maestro Jordán y los hermanos Albicio y Gerardo
.
Jordán muere a los 47 años de edad. Sus frailes rescataron
el cadaver, y lo enterraron en la Iglesia de los Dominicos de Tolemaida.
Fue Beatificado en 1827.
Jordán de Sajonia, Sucesor de Santo Domingo de Guzmán
Su obra como sucesor fue: continuación, e intensificación
de la obra emprendida oor ej Santo.
Es muy dificil ocupar el puesto vacante que deja al morir, una persona
tan especial como fue la figura de Santo Domingo de Guzmán.
Al sucesor le espera una gran tarea. La inteligencia y la humildad
le permitieron a Jordán , asumir la responsabilidad con eficacia
y actuar con gran sabiduría.
El continuó y agrandó lo dejado por el fundador, no
innovó ni cambió. El concretó el ideal dominicano
que llevaba en el alma el fundador de la Orden.
Maestro General de la Orden de Predicadores
Su vida como Maestro General de la Orden, fue una vida de apostolado
itinerante, fructífera y santa. Jordán de Sajonia fue
un extraordinario gobernante y un sabio legislador.
La Providencia lo dotó de muchas cualidades: simpatía,
dulzura, diplomacia, elocuencia, piadoso y compasivo con los enfermos
y tentados, inteligente y humilde, firmeza de carácter, pureza,
piedad.
Durante sus 15 años como Maestro General de la Orden: se fundaron
240 conventos de hombres y de mujeres. Se crearon 4 Provincias nuevas,
entre ellas la de Tierra Santa.
Atrajo a la Orden unos 1000 novicios: profesores, maestros, doctores,
estudiantes, diversos eruditos, estudiantes notables; subyugados con
sus palabras elocuentes, llenas de amor, de fervor, de convicción
hacia Jesús Nuestro Señor.
Adquirió para la Orden, 2 Cátedras de Teología
en la Universidad de Paris. Organizó 2 Capítulos Generalísimos.
Promovió y organizó en la Orden el estudio de la Sagrada
Escritura.
Levó a cabo la Propagación Universal de la Orden. Cuando
visitó Tierra Santa, recorrió los 18 conventos allí
fundados.
Organizó la práctica de las Conferencias para jóvenes
en la Universidad de Paris, en las tardes de los domingos y días
feriados. Visitas a sus conventos, conversando, consolando, aconsejando
a sus frailes.
Su apostolado universitario; campaña de Evangelización
que muchas veces, llevó a cabo enfermo.
Fue el que ordenó se cantara la Antífona Salve
Regina después de Completas, para pedir a la Santísima
Virgen, proteja la vida y los trabajos de la Orden.
Dio a la Dirección Espiritual trascendencia de profesión
abnegada al servicio de los demás.
Escribía en latín casi clásico. Sus cartas a
las monjas del Convento de Santa Inés, como su director espiritual
son consideradas: el legado más antíguo de la literatura
mística alemana del siglo X III.
Consiguió bulas para beneficio de la Orden; una de ellas con
el beneficio de predicar en todo lugar, Fue un hagiógrafo veraz,
comentó lo que vio, conoció y oyó de quienes
tuvieron contacto con Santo Domingo y sus compañeros.
Fue el primero que escribió sobre la vida de Santo Domingo
y los Orígenes de la Orden ; convirtiéndose en el punto
de partida y la base para todo escrito o historiador posterior.
Fue gran devoto de la Santísima Virgen, Tutora y Patrona de
la Orden, cuya protección conocía y pedía constantemente.
Tenía una forma de rezar, la cual, ni por cansancio de los
viajes, ni por otra ocupación o servicio, solía abandonar:
rezaba de rodillas, con las manos juntas, recto el cuerpo y
sin sentarse por largo tiempo. Solía rezar así principalmente
después de Completas y Maitines.
Ha dicho el Padre Mortier : "Nunca ha tenido la Orden de
Predicadores un Maestro General a la vez más santo, elocuente
y más amable."
Santo Domingo de Guzmán, el Fundador, el Beato Jordán
de Sajonia su Sucesor; son las bases profundas que permitieron sostener,
levantar y continuar desarrollando la gran estructura que a través
de los siglos se sigue levantando: La Orden de Predicadores, cabeza,
guía, apoyo de la Gran Familia Dominicana.
Gladys de Carradini
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