Al Consejo Nacional
A los Consejos Directivos
y a todos los miembros de las Cofradías del Rosario
Queridos hermanos y hermanas:
Por la presente procedo a la promulgación de los Anexos al Estatuto de las Cofradías del Rosario. Dicho Estatuto fue aprobado por del Consejo de Provincia en la reunión del 18 y 19 de abril de 2007 y promulgado por mi predecesor, fr. Javier M. Pose, con fecha 13 de junio de dicho año. La redacción de los anexos quedó pendiente de una consulta a las diversas cofradías por parte del Promotor del Rosario, fr. Diego J. Correa. Realizada dicha consulta, el proyecto presentado fue estudiado y aprobado por el Consejo de Provincia, con algunas precisiones formales, en la reunión del 7 y 8 de mayo de 2009.
Cabe recordar que el Estatuto está estructurado en ocho partes o títulos, en los cuales se tratan sucesivamente: la identidad y misión de la Cofradía del Rosario; su vinculación con la Orden de Predicadores; el procedimiento de erección de una cofradía; las condiciones, deberes y derechos propios de los cofrades; el gobierno y la organización de las cofradías, con las atribuciones correspondientes a cada uno de los oficios; el régimen de las asambleas y elecciones; las normas de administración y la organización nacional de las Cofradías del Rosario.
Los Anexos que ahora se incorporan y entran en vigor son los cinco siguientes: 1. Breve historia y significado del Santo Rosario; 2. El rito de admisión a la Cofradía; 3. Las Asociaciones Rosarianas, a saber: la Asociación del Rosario Perpetuo o Guardia de Honor de la Virgen del Rosario y la Asociación del Rosario Viviente; 4. Los días festivos de las Cofradías del Rosario; 5. Los rescriptos de la Penitenciaría Apostólica en que se conceden las indulgencias correspondientes a la Cofradía del Rosario y a la Pía Asociación del Rosario Viviente.
Esta publicación conjunta del Estatuto con sus anexos ahora promulgados es una oportunidad propicia para recordar el valor y la perenne actualidad del santo Rosario, como oración contemplativa de los misterios de Cristo, desde la mirada de la Santísima Virgen, y de su importancia en la vida cristiana y dominicana, y específicamente en la vida de los miembros de las Cofradías. En medio de un mundo y una cultura a menudo marcados por el secularismo, y en los que se tiende a perder de vista la presencia y la primacía de Dios en la vida de los hombres, de las familias y las naciones, la oración del Rosario nos permite vivir unidos a Cristo y a María, contemplando sus misterios, y de ese modo, a través de nuestra vida y de nuestra palabra, “dar a otros de lo contemplado”.
El reciente II Congreso Nacional de Cofrades y Amigos del Rosario realizado en San Antonio de Arredondo (Córdoba), del 23 al 25 de mayo ha sido una hermosa manifestación de esta perenne actualidad del Rosario para todas las generaciones, incluidos los jóvenes. También la reciente erección de una nueva Cofradía en la Parroquia María Reina de Munro (Diócesis de San Isidro) es un bello signo de esta vitalidad.
Todo ello nos recuerda que cada Cofradía del Rosario está llamada a ser, conforme a su identidad y su misión, una comunidad de oración y apostolado vinculada a la Orden de Predicadores, y también de formación espiritual y doctrinal, a fin de que sus miembros puedan vivir más plenamente la vocación cristiana a la santidad en los diversos ámbitos de la vida y la cultura donde Dios los ha puesto, como testigos del Amor y la Verdad revelados en Jesucristo, el Verbo hecho carne en el seno de la Santísima Virgen María, para la salvación de los hombres.
Quiera el Señor, por la intercesión de Nuestra Señora del Rosario, que este Estatuto y sus nuevos anexos puedan ser un instrumento útil para favorecer la vida de oración, formación y apostolado de cada una de las Cofradías y sus miembros.
Fraternalmente en Cristo, María y Santo Domingo,
Fr. Pablo C. Sicouly
OP Prior Provincial
Reg. nº 093/09 |